jueves, 25 de diciembre de 2014

Top 10: Momentos memorables de Pokémon Oro, Plata y Cristal

Hace un tiempo (bastante ya) publicamos en el blog un top 10 sobre los momentos más memorables de Pokémon Rojo, Azul y Amarillo, y otro sobre los mismos momentos para Rubí y Zafiro, cuya idea era hacer un repaso personal por todos aquellos momentos especiales que hicieron que las partidas mías durante la niñez con los juegos de Pokémon sean inolvidables.
Pues ahora llegó el momento de hacer lo mismo con otras tres ediciones muy especiales y de las que también puedo sacar diez momentos memorables para compartir con los lectores: Pokémon Oro, Plata y Cristal, las ediciones que, probablemente, más disfruté.


10. El truco de los 3 starters y el GameShark.

Corrían los años 2001, 2002, esos veranos a los que más tiempo les dediqué a estos juegos, esperando la versión de GameBoy Advance que tanto hype me había generado yo mismo, Pokémon X, Pokémon Advance, no sabía cuál podría ser el nombre, pero lo esperaba con ansias, y debo decir, fueron los tiempos en los que más disfruté de Pokémon, descubriendo la mayoría de las cosas por mí mismo y toda la cosa, mucho tiempo libre, y muchas ganas. Elementos de los que en la actualidad quizás carezca un poco como para disfrutar los juegos nuevos de esa manera.

Por un tema monetario, siendo un niño en un país donde todo lo electrónico sale bastante más caro, apenas podía disfrutar de estos juegos gracias a un emulador, con todas las limitaciones que esto traía detrás, como la posibilidad de evolucionar a aquellos Pokémon que lo hacen por intercambio, o conseguir esos monstruos que también se consiguen así, como los otros dos starters que no seleccionábamos al principio, o a aquellos pokes de Kanto que no se obtienen en estos juegos.

Pues bien, el décimo puesto se trata de los momentos en los que descubrí la forma de jugar a Pokémon sin límites:
El primer momento se trata de un truco de las ediciones Oro y Plata que permitía comenzar el juego con los tres Pokémon iniciales que nos daba a escoger el Prof. Elm: Totodile, Chikorita y Cyndaquil, al fin podía disfrutar de una buena partida utilizando a estos tres a la misma vez. Este truco pueden verlo en la sección de trucos de Oro/Plata/Cristal.


El segundo momento es bastante parecido, y también tiene que ver con la trampa, y fue el descubrimiento de los Gamesharks, o mejor dicho, aprender a usarlos. Si bien sabía de la existencia de estos códigos, demoré un tiempo antes de comenzar a usarlos, más como una curiosidad que para hacer trampa en sí. Si bien entrenar se volvía más fácil (se ponía el código para que aparezcan pokes salvajes a nivel 255, que a pesar de su nivel tendrían las mismas características de pokes de nivel 2, se los debilitaba fácilmente y nos daban toneladas de experiencia), mi interés por los Gameshark era diferente: lo primero que hice, fue armar “el equipo soñado”, es decir, un equipo formado por Pokémon imposibles de conseguir en el juego, y que siempre había querido usar, como los starters de Kanto (Squirtle, Bulbasaur y Charmander), Mew (o Mewtwo), y algunos otros de ese estilo. Además, también completé la PokéDex por primera vez gracias a este método, y también pude profundizar investigando más a fondo el contenido del juego (objetos ocultos, eventos curiosos, Celebi en Cristal, la existencia de la GS Ball, cosas por el estilo).


Por eso estos elementos son el décimo momento de este conteo, porque permitió descubrir qué había más allá de estos títulos, que cosas habían ocultas atrás, y sin dudas, pasó a otro nivel mi interés por estos juegos.

Gracias al GameShark pude decorar mi cuarto con muñecos raros, otras consolas y hasta trofeos.

Pero claro, si bien el GameShark me permitía jugar con equipos inimaginables y sin límites, debo admitir que me aburrió enseguida el hecho de no buscar a los monstruos por mi cuenta y atraparlos legalmente. Creo que luego de la novedad, y la primera partida con “el equipo soñado”, al momento de jugar con otro equipo, ya se tornó no tan divertido.buen

9. Tomar el Magnetotren y el S.S. Aqua

El noveno puesto se lo llevan dos de los medios de transporte más importantes (y únicos) que encontraremos en el juego. Pero más que ellos en sí mismos, me refiero al momento en que, al fin, los podemos usar.

Me explico. Tanto al Magnetotren como al puerto de Ciudad Oliva llegamos en momentos relativamente tempranos del juego, y obviamente, no podemos utilizarlos. Así que es a partir de ese momento donde comenzamos a pensar en cómo usarlos y hacia dónde nos llevarán.


Por un lado está el S.S. Aqua, un barco al que accedemos luego de conseguir su ticket de la mano del Profesor Elm, luego de ser campeón de la liga por primera vez.
Con la música, el destino y toda la adrenalina, este paseo en barco se convierte en un excelente momento del juego.


Por otro lado, está el tren de alta velocidad que une Ciudad Trigal con Ciudad Azafrán. En realidad se trata más bien de un plus que nos regalan al final del juego (luego de cumplir cierta misión) para poder desplazarnos de Johto a Kanto, y de Kanto a Johto con mayor rapidez. Una simple ayudita. Pero teniendo en cuenta que desde casi el comienzo del juego nos preguntamos cuándo podremos usar dicho tren, es claro que, sin dudas, cuando logramos subirnos al mismo es un gran momento de todo el juego.

8. Encontrar a Red

Desde el comienzo del juego comenzamos a notar las conexiones de estos títulos con los anteriores, las ediciones Roja y Azul. Desde que encontramos al Prof. Oak al principio, conocemos a Bill más tarde, nos reencontramos con un Team Rocket que intenta resurgir de sus cenizas tal ave fenix, entre muchas otras cosas, sin mencionar el posterior recorrido de Kanto.

A todo esto, entonces, se nos presenta la interrogante: ¿dónde estará el protagonista de los juegos anteriores? ¿habrá seguido su viaje? ¿habrá muerto? 
Pues no, el protagonista de los juegos anteriores, Red (de quien pueden leer su perfil clickeando aquí) se encuentra entrenando muy duro y sin parar en la cima del Mt. Plateado, el lugar último al que podemos acceder en estos juegos, lleno de Pokémon poderosos, de alto nivel, y algún que otro Larvitar que deseemos atrapar.


Si bien el equipo de Red es medio parecido al de Ash en el animé, solamente que notoriamente (y justificablemente) más poderoso, nunca entendí por qué demonios tiene a Pikachu, pero bien. El enfrentamiento con Red es de los más difíciles del juego, necesitando un buen poke de lucha para vencer a ese Snorlax, uno de tierra para darle al Pikachu (que es el Pokémon de un entrenador programado con el nivel más alto de todo el juego) y un buen siniestro para ese Espeon (otro Pokémon WTF de su equipo).

Así pues, sin mediar ninguna palabra con él, y desapareciendo luego de ganarle, el reencuentro con nuestro viejo y querido amigo se gana la posición octava de este conteo de los más memorables eventos del juego.

7. El primer legendario errante

El séptimo momento del juego se trata de cuando se nos aparece por sorpresa el primer “perro legendario” (que en realidad son felinos por estar basados en un león, un tigre y una pantera).
Recuerdo que el primero de estos legendarios que se me apareció fue Entei, y lo hizo en la ruta que lleva desde Pueblo Caoba, al Lago de la Furia, al norte de Johto (siempre fui malo recordando los números). En ese momento estaba hablando por teléfono con un amigo, y medio distraído, casi no le hice caso. Hasta pensé que era la evolución “del perro negro nuevo” (Houndour o Houndoom), ya que no los conocía tan bien a los nuevos Pokémon. 


Obviamente, jamás volvió a aparecer, pero sin dudas, es un momento memorable de cualquier entrenador, encontrarse con estas criaturas tan complicadas de atrapar. No entender nada, y frustrarse porque se escapen a la primera oportunidad.

6. Pokémon Shiny

Los pokes brillantes y de colores diferentes, llamados “variocolores” en español, son una de las novedades inesperadas de estos títulos, y por sobretodo, interesante. Obviamente, el 99,9999% de los juegadores de Pokémon tuvieron su primer encuentro con un Shiny en el Lago de la Furia, con el memorable Gyarados rojo.


Quizás algún otro entrenador bastante afortunado pudo encontrar algún otro Shiny en etapas más tempranas de su aventura, y ahí radica el momento número seis de este conteo: el encuentro con los Shinies. ¿Cuál fue el primer? En mi caso, recuerdo haberme topado con un Meowth y un Nidoran macho azul. Con un amigo, nos topamos con un Pidgey dorado, sin embargo eran momentos especiales, y automáticamente se convertían en pokes obligatorios a tener en nuestro equipo, por más inútiles que sean, con tal de alardear.


Si bien en las ediciones más recientes se ha ido haciendo cada vez más fácil conseguir Pokémon de este tipo, es claro que en aquellas ediciones añejas era bastante especial y único, lo que multiplicaba lo especial del momento, y por eso se ganaron este puesto en el conteo.

5. Las apariciones de Suicune

Pokémon Cristal trajo muchas novedades respecto a las ediciones Oro y Plata. Sin embargo, siempre me llamó la atención por qué eligieron a Suicune como la mascota, y no a cualquiera de sus dos compañeros felinos.
El hecho en sí es que, después de una edición Amarilla, versión mejorada de la Roja y la Azul, que si bien tenía sus diferencias, se contaban con los dedos de las manos, la edición Cristal agregó muchas cosas nuevas y diferentes que incentivaban a uno a seguir jugando para descubrir qué había de nuevo.




El quinto puesto de este conteo se lo gana Suicune, y más concretamente los encuentros que tenemos con Suicune a lo largo de la aventura, en distintos lugares de Johto. Sumando a esto la inclusión de Eusine. Pero más que nada, esos encuentros sorpresivos que hacía este leopardo azul de agua, a lo largo de distintas locaciones remotas de la región. Sin dudas, siempre era toda una sorpresa. Podríamos englobar estos encuentros como el representante de todas las novedades que trajo Pokémon Cristal consigo.

4. La Ruta Helada

La Ruta Helada ocupa el cuarto lugar porque no solo es uno de mis lugares favoritos de estos juegos, sino porque también se convirtió, aquella primera vez que la intenté cruzar, en un verdadero dolor de cabeza.


Fue tal la frustración al no poder resolver el primer puzzle, que hasta comencé el juego desde cero pensando que quizás había pasado por alto alguna MO que me permitiera derretir el hielo, caminar sobre él, o algo por el estilo.

Pero la cosa tuvo que ser resuelta de otro modo, así que agarré una hoja de papel cuadriculada, dibujé el mapa de la parte grande de hielo que tanto me estaba costando, y me fui a mi cama tranquilo a intentar pasarla. Cuando lo logré, enseguida lo intenté en el juego, y realmente se convirtió en el momento digno de ocupar el cuarto lugar… tan es así que hasta pasé de largo y ni obtuve la MO07 que se encuentra por allí.

La Ruta Helada en las ediciones Oro y Plata.

La Ruta Helada, con una mejora estética, en Pokémon Cristal.

La Ruta Helada siempre me gustó, al igual que la Ciudad Endrino y su Guarida Dragón. Más que nada porque eran los lugares inaccesibles a los que tanto trabajo me costó llegar. Siempre me preguntaba ¿cómo será esa ciudad? Y por eso siempre que recorro ese lugar, mientras juego, tengo la sensación de que son los lugares que menos conozco. Pero volviendo a la cueva en sí, en la edición Cristal fue un poco rediseñada y cambiaron sus gráficos, lo que la hace incluso más vistosa. Uno de los tantos lugares emblemáticos de Johto, y pionero en esto de resolver puzzles con pisos resbaladizos, y que tanto se han utilizado en ediciones posteriores de la saga. 

3. Animaciones en Pokémon Cristal.

En los tiempos en los que salió la edición Cristal en Japón, no acostumbraba mucho a entrar a Internet a leer noticias sobre la saga, por lo que la existencia de esta edición comenzó siendo un rumor interno, algo que “me parecía que había leído por ahí”.
Un día me dio por buscarla, cuando aún solamente estaba en japonés, y una de las características que más llamó mi atención fue el hecho de que los sprites tuvieran animaciones, me parecía increíble (¡la de Chikorita me encantaba!), muchísimas ganas tenía de ver todas las animaciones de los 251 pokes que existían hasta la fecha.

Probé el juego en japonés, y no pude avanzar mucho, ya que el emulador no me lo permitía por algún motivo largo de explicar y que no viene al caso. Después se dijo que esta edición no saldría en América, pero por fin, y por suerte, el juego terminó saliendo en Occidente, tanto en inglés como en español. Eliminaron algunas características (como el PCC de Ciudad Trigal, la posibilidad de conseguir la GS Ball y, por lo tanto, a Celebi en el Encinar), pero igual se convirtió en mi juego favorito de la saga.

La posibilidad de atrapar a Celebi en el Encinar es una de las cosas que más se extraña de la versión japonesa del juego.

Por eso este momento ocupa el tercer lugar, porque fue el descubrimiento del que yo considero el mejor juego de Pokémon hasta la fecha, ni los gráficos de última generación ni nada podrá superar al encanto de los gráficos de la saga en la generación del GameBoy Color, con su estilo retro, su música particular, y los escenarios a recorrer, que mezclan la novedad de Johto, con lo nostálgico de Kanto (aunque, curiosamente, en el juego sea al revés, teniendo Kanto un entorno más moderno, y Johto algunas ciudades con más estilo antiguo, con sus torres y demás).

2. El juego post-liga

Las ediciones Roja y Azul se caracterizaban por tener muy pocas cosas que hacer luego de terminado el juego. Solo teníamos la cueva de Ciudad Celeste, en donde se encontraba Mewtwo, y luego hacer cosas que quizás hayamos olvidado, capturar a las aves legendarias, hacer algunos intercambios con personajes del mismo juego, conseguir el Ambar Viejo, etc., pero nada más allá de esas cosas.

En Pokémon Oro y Plata todo esto se expandió, para alegría de muchos (como yo en aquellos tiempos, que tenía mucho tiempo libre y muchas ganas para dedicarle). Las regiones de este juego (y Johto particularmente) contaban con infinidad de lugares que recorrer e investigar una vez que hayamos terminado el juego luego de vencer a Red. Por ejemplo, teníamos la Cueva Oscura, donde podíamos encontrar los Lentes de Sol, y a los escurridizos Wobbufett y Dunsparce, el Monte Mortero (lugar al que ni siquiera era necesario entrar para seguir avanzando en el juego), donde podíamos encontrarnos a un karateka entrenando, nada menos que el líder del Dojo Karate de los juegos anteriores (que nos regalaba a Hitmonlee y Hitmonchan), quien en esta ocasión nos regalaba a Tyrogue. También teníamos las Ruinas Alfa, los secretos de la Cueva Unión, en la cual todos los viernes se escuchaban ruidos provenientes de un Lapras, las Islas Remolino con Lugia, la Torre Hojalata con Ho-Oh, los siete hermanos… hasta el Pozo Slowpoke, aunque pequeño, tenía sus secretos. Estas cosas y muchísimas más, que podrán encontrar en la Información Extra de Oro y Plata, y en la de Cristal también. Sin dudas, estas características fueron la principal inspiración para hacer esas secciones extra, cosas que no se detallan en las guías y que no forman parte de la historia principal del juego, lo que hoy se conoce como “metagame” (si no me equivoco), característica que irían agregando cada vez en más cantidad a medida que iban saliendo más juegos, pero que ya está todo en Internet. En aquella época no era tan así, no había Bulbapedia ni WikiDex, y el acceso a Internet no era tan cotidiano como hoy, así que principalmente estas cosas eran descubiertas por nosotros mismos, y nos incentivaba a seguir investigando, cosa que no ocurre en la actualidad, por tema de ganas y tiempo, teniendo todo en Internet al alcance de la mano.

Al conseguir el Surf, volvimos a Ciudad Cerezo a visitar al pescador de la isla.

En fin, no es tanto la cantidad de cosas para hacer las que ocupan el segundo puesto, sino el hecho de investigarlas y encontrarlas por uno mismo. Con cada descubrimiento nuevo, siempre quedaba la sensación de que siempre faltaba algo más por descubrir, y si bien esas cosas ya se saben, estas versiones siempre tienen algo que no haya visto, ya sea el desempeño de un ataque, o algún evento en particular.

Un día se me dio por explorar la Cueva Oscura, y nos encontramos a este sujeto.

Otro día me pregunté qué habría si voy por el agua en este camino, y me encontré a estas tres entrenadoras.

Si, de casualidad, visitábamos el Mt. Moon los lunes de noche, seríamos testigos de un evento muy particular.

Por eso, el momento en que descubríamos al karateka en la cueva, cuando surfeábamos en lugares especiales para encontrar la Arena Fina o el Gen Loco, cuando encontrábamos a Lapras por primera vez, un viernes, de casualidad, descubrir cómo se movían las cajas del sótano del Centro Comercial de Trigal, y un largo etcétera, todos esos momentos pequeños, en su conjunto, ocupan el segundo puesto de este conteo.

1. La vuelta a Kanto y el Snorlax gigante

El hecho de viajar a todas las locaciones que habíamos visitado en las primeras versiones era algo que se sabía pero no se sabía… me explico, algo había leído, algo sospechaba, pero no estaba del todo seguro, tal como conté en el tercer puesto con la existencia de la edición Crystal. 
Una vez conseguido el Surf, y aventurarse hacia el este del Pueblo Primavera, nos dábamos cuenta de que estábamos en Kanto, pero no podíamos avanzar más allá.
En aquella primera aventura, había pasado por alto la MO Cascada que se encuentra en la Ruta Helada. Así que no tenía forma de avanzar más allá en la cueva de las cataratas Tojho… alguna forma de seguir debía de haber, un camino llevaba a lo que luego descubriría que sería el Mt. Plateado, así que me a recorrer toda la ruta entre ciudad Endrino y la Ruta 29, buscando alguna cueva, algún arbusto que cortar que me abriera camino hacia allí… pero nada.


Al tiempo había encontrado la MO Cascada, no recuerdo si con ayuda o no, y pude pasar al otro lado. Allí, luego de luchar intensamente en la liga (bastante complicadita) se cumplió: nos regalaban tickets para tomarnos un barco…

Y acá debo hacer un paréntesis. Algo que siempre me gustó de estas ediciones es la música, en general. Pero en este punto del juego, la música es realmente excelente. Con la melodía de triunfo al avanzar hacia la liga, y la música del barco y la llegada a Kanto, incluso es la música la que hace maravillarse de todo.
Una vez tomado el barco, empiezan los recuerdos. Recordamos el S.S. Anne con sus camarotes, y luego de realizar ciertas misiones ayudando gente, salimos a Ciudad Carmín… no se puede creer, el ataque de nostalgia es intenso, incluso en aquellos tiempos. Y Kanto ya nos sorprende de lleno con algo característico de los juegos anteriores (y que, de hecho, formó parte de sus diez momentos memorables): el Snorlax durmiente que nos tapa el camino. Pero acá se trata de un Snorlax que ocupa cuatro lugares! Realmente llama mucho la atención.


Y a partir de ahí, todo el recorrido es una lluvia de recuerdos. Si bien visitamos una versión muy reducida de Kanto, igual la cosa se disfruta. Eliminan totalmente la Zona Safari (que al parecer iba a estar presente en un principio), el Bosque Verde (hacen un laberinto de árboles en la Ruta 2 que vagamente tiene la forma del bosque), el Mt. Moon y el Túnel Roca se reducen, se elimina también la Cueva Celeste, etc. etc. etc. pero igual así se disfruta, y se agradece, y este es uno de los motivos por los cuales estas ediciones son mis favoritas, porque son completas, y tienen ese aire retro único e inigualable.

Visitando "la casa del mar", la casa en la que conocíamos a Bill en los juegos anteriores, nos topábamos con una escena bastante peculiar.

El recorrido de Kanto, por nostalgia, es el puesto número 1 de este conteo, ningún otro momento de estos juegos genera tanto como este, y estoy seguro que si dentro de un tiempo vuelvo a jugar a estas versiones, el viaje por Kanto va a ser tan disfrutado como aquella primera vez.

Y esto es todo por ahora. Ahora solo les queda a los lectores que se animen a participar y a contarnos sus propios momentos especiales de estas ediciones, mientras ultimamos detalles para presentar los diez momentos memorables de Pokémon Ruby & Sapphire, en la espera de los remakes para 3DS.


2 comentarios:

  1. Genial recopilación, recuerdo que mi primera vez fue un emulador de celular en mi recien comprado sony ericsson w600, nunca había jugado pokemon y fue un mega vicio, la primera que jugué fueron estas generaciones metálicas. La versión Cristal es la que mas me gusta, tiene un aire nostálgico. El momento memorable que merecía un numero es el frente de batalla, peleas duras, pokes nivel 10,20,30 dopados al máximo jaja fue genial.

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  2. Agradezco sinceramente toda tu labor en este blog. Lo acabo de conocer y, sin embargo, ya me ha encantado. Me agrada cómo has abordado este resquicio de infancia y juventud que es Pokémon ya sea con los artículos de información extra o con las listas de los mejores momentos. Es bueno encontrarse con cosas así.

    ¡Saludos!

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