jueves, 25 de diciembre de 2014

Top 10: Momentos memorables de Pokémon Oro, Plata y Cristal

Hace un tiempo (bastante ya) publicamos en el blog un top 10 sobre los momentos más memorables de Pokémon Rojo, Azul y Amarillo, y otro sobre los mismos momentos para Rubí y Zafiro, cuya idea era hacer un repaso personal por todos aquellos momentos especiales que hicieron que las partidas mías durante la niñez con los juegos de Pokémon sean inolvidables.
Pues ahora llegó el momento de hacer lo mismo con otras tres ediciones muy especiales y de las que también puedo sacar diez momentos memorables para compartir con los lectores: Pokémon Oro, Plata y Cristal, las ediciones que, probablemente, más disfruté.


10. El truco de los 3 starters y el GameShark.

Corrían los años 2001, 2002, esos veranos a los que más tiempo les dediqué a estos juegos, esperando la versión de GameBoy Advance que tanto hype me había generado yo mismo, Pokémon X, Pokémon Advance, no sabía cuál podría ser el nombre, pero lo esperaba con ansias, y debo decir, fueron los tiempos en los que más disfruté de Pokémon, descubriendo la mayoría de las cosas por mí mismo y toda la cosa, mucho tiempo libre, y muchas ganas. Elementos de los que en la actualidad quizás carezca un poco como para disfrutar los juegos nuevos de esa manera.

Por un tema monetario, siendo un niño en un país donde todo lo electrónico sale bastante más caro, apenas podía disfrutar de estos juegos gracias a un emulador, con todas las limitaciones que esto traía detrás, como la posibilidad de evolucionar a aquellos Pokémon que lo hacen por intercambio, o conseguir esos monstruos que también se consiguen así, como los otros dos starters que no seleccionábamos al principio, o a aquellos pokes de Kanto que no se obtienen en estos juegos.

Pues bien, el décimo puesto se trata de los momentos en los que descubrí la forma de jugar a Pokémon sin límites:
El primer momento se trata de un truco de las ediciones Oro y Plata que permitía comenzar el juego con los tres Pokémon iniciales que nos daba a escoger el Prof. Elm: Totodile, Chikorita y Cyndaquil, al fin podía disfrutar de una buena partida utilizando a estos tres a la misma vez. Este truco pueden verlo en la sección de trucos de Oro/Plata/Cristal.


El segundo momento es bastante parecido, y también tiene que ver con la trampa, y fue el descubrimiento de los Gamesharks, o mejor dicho, aprender a usarlos. Si bien sabía de la existencia de estos códigos, demoré un tiempo antes de comenzar a usarlos, más como una curiosidad que para hacer trampa en sí. Si bien entrenar se volvía más fácil (se ponía el código para que aparezcan pokes salvajes a nivel 255, que a pesar de su nivel tendrían las mismas características de pokes de nivel 2, se los debilitaba fácilmente y nos daban toneladas de experiencia), mi interés por los Gameshark era diferente: lo primero que hice, fue armar “el equipo soñado”, es decir, un equipo formado por Pokémon imposibles de conseguir en el juego, y que siempre había querido usar, como los starters de Kanto (Squirtle, Bulbasaur y Charmander), Mew (o Mewtwo), y algunos otros de ese estilo. Además, también completé la PokéDex por primera vez gracias a este método, y también pude profundizar investigando más a fondo el contenido del juego (objetos ocultos, eventos curiosos, Celebi en Cristal, la existencia de la GS Ball, cosas por el estilo).


Por eso estos elementos son el décimo momento de este conteo, porque permitió descubrir qué había más allá de estos títulos, que cosas habían ocultas atrás, y sin dudas, pasó a otro nivel mi interés por estos juegos.

Gracias al GameShark pude decorar mi cuarto con muñecos raros, otras consolas y hasta trofeos.

Pero claro, si bien el GameShark me permitía jugar con equipos inimaginables y sin límites, debo admitir que me aburrió enseguida el hecho de no buscar a los monstruos por mi cuenta y atraparlos legalmente. Creo que luego de la novedad, y la primera partida con “el equipo soñado”, al momento de jugar con otro equipo, ya se tornó no tan divertido.buen

9. Tomar el Magnetotren y el S.S. Aqua

El noveno puesto se lo llevan dos de los medios de transporte más importantes (y únicos) que encontraremos en el juego. Pero más que ellos en sí mismos, me refiero al momento en que, al fin, los podemos usar.

Me explico. Tanto al Magnetotren como al puerto de Ciudad Oliva llegamos en momentos relativamente tempranos del juego, y obviamente, no podemos utilizarlos. Así que es a partir de ese momento donde comenzamos a pensar en cómo usarlos y hacia dónde nos llevarán.


Por un lado está el S.S. Aqua, un barco al que accedemos luego de conseguir su ticket de la mano del Profesor Elm, luego de ser campeón de la liga por primera vez.
Con la música, el destino y toda la adrenalina, este paseo en barco se convierte en un excelente momento del juego.


Por otro lado, está el tren de alta velocidad que une Ciudad Trigal con Ciudad Azafrán. En realidad se trata más bien de un plus que nos regalan al final del juego (luego de cumplir cierta misión) para poder desplazarnos de Johto a Kanto, y de Kanto a Johto con mayor rapidez. Una simple ayudita. Pero teniendo en cuenta que desde casi el comienzo del juego nos preguntamos cuándo podremos usar dicho tren, es claro que, sin dudas, cuando logramos subirnos al mismo es un gran momento de todo el juego.

8. Encontrar a Red

Desde el comienzo del juego comenzamos a notar las conexiones de estos títulos con los anteriores, las ediciones Roja y Azul. Desde que encontramos al Prof. Oak al principio, conocemos a Bill más tarde, nos reencontramos con un Team Rocket que intenta resurgir de sus cenizas tal ave fenix, entre muchas otras cosas, sin mencionar el posterior recorrido de Kanto.

A todo esto, entonces, se nos presenta la interrogante: ¿dónde estará el protagonista de los juegos anteriores? ¿habrá seguido su viaje? ¿habrá muerto? 
Pues no, el protagonista de los juegos anteriores, Red (de quien pueden leer su perfil clickeando aquí) se encuentra entrenando muy duro y sin parar en la cima del Mt. Plateado, el lugar último al que podemos acceder en estos juegos, lleno de Pokémon poderosos, de alto nivel, y algún que otro Larvitar que deseemos atrapar.


Si bien el equipo de Red es medio parecido al de Ash en el animé, solamente que notoriamente (y justificablemente) más poderoso, nunca entendí por qué demonios tiene a Pikachu, pero bien. El enfrentamiento con Red es de los más difíciles del juego, necesitando un buen poke de lucha para vencer a ese Snorlax, uno de tierra para darle al Pikachu (que es el Pokémon de un entrenador programado con el nivel más alto de todo el juego) y un buen siniestro para ese Espeon (otro Pokémon WTF de su equipo).

Así pues, sin mediar ninguna palabra con él, y desapareciendo luego de ganarle, el reencuentro con nuestro viejo y querido amigo se gana la posición octava de este conteo de los más memorables eventos del juego.

7. El primer legendario errante

El séptimo momento del juego se trata de cuando se nos aparece por sorpresa el primer “perro legendario” (que en realidad son felinos por estar basados en un león, un tigre y una pantera).
Recuerdo que el primero de estos legendarios que se me apareció fue Entei, y lo hizo en la ruta que lleva desde Pueblo Caoba, al Lago de la Furia, al norte de Johto (siempre fui malo recordando los números). En ese momento estaba hablando por teléfono con un amigo, y medio distraído, casi no le hice caso. Hasta pensé que era la evolución “del perro negro nuevo” (Houndour o Houndoom), ya que no los conocía tan bien a los nuevos Pokémon. 


Obviamente, jamás volvió a aparecer, pero sin dudas, es un momento memorable de cualquier entrenador, encontrarse con estas criaturas tan complicadas de atrapar. No entender nada, y frustrarse porque se escapen a la primera oportunidad.

6. Pokémon Shiny

Los pokes brillantes y de colores diferentes, llamados “variocolores” en español, son una de las novedades inesperadas de estos títulos, y por sobretodo, interesante. Obviamente, el 99,9999% de los juegadores de Pokémon tuvieron su primer encuentro con un Shiny en el Lago de la Furia, con el memorable Gyarados rojo.


Quizás algún otro entrenador bastante afortunado pudo encontrar algún otro Shiny en etapas más tempranas de su aventura, y ahí radica el momento número seis de este conteo: el encuentro con los Shinies. ¿Cuál fue el primer? En mi caso, recuerdo haberme topado con un Meowth y un Nidoran macho azul. Con un amigo, nos topamos con un Pidgey dorado, sin embargo eran momentos especiales, y automáticamente se convertían en pokes obligatorios a tener en nuestro equipo, por más inútiles que sean, con tal de alardear.


Si bien en las ediciones más recientes se ha ido haciendo cada vez más fácil conseguir Pokémon de este tipo, es claro que en aquellas ediciones añejas era bastante especial y único, lo que multiplicaba lo especial del momento, y por eso se ganaron este puesto en el conteo.

5. Las apariciones de Suicune

Pokémon Cristal trajo muchas novedades respecto a las ediciones Oro y Plata. Sin embargo, siempre me llamó la atención por qué eligieron a Suicune como la mascota, y no a cualquiera de sus dos compañeros felinos.
El hecho en sí es que, después de una edición Amarilla, versión mejorada de la Roja y la Azul, que si bien tenía sus diferencias, se contaban con los dedos de las manos, la edición Cristal agregó muchas cosas nuevas y diferentes que incentivaban a uno a seguir jugando para descubrir qué había de nuevo.




El quinto puesto de este conteo se lo gana Suicune, y más concretamente los encuentros que tenemos con Suicune a lo largo de la aventura, en distintos lugares de Johto. Sumando a esto la inclusión de Eusine. Pero más que nada, esos encuentros sorpresivos que hacía este leopardo azul de agua, a lo largo de distintas locaciones remotas de la región. Sin dudas, siempre era toda una sorpresa. Podríamos englobar estos encuentros como el representante de todas las novedades que trajo Pokémon Cristal consigo.

4. La Ruta Helada

La Ruta Helada ocupa el cuarto lugar porque no solo es uno de mis lugares favoritos de estos juegos, sino porque también se convirtió, aquella primera vez que la intenté cruzar, en un verdadero dolor de cabeza.


Fue tal la frustración al no poder resolver el primer puzzle, que hasta comencé el juego desde cero pensando que quizás había pasado por alto alguna MO que me permitiera derretir el hielo, caminar sobre él, o algo por el estilo.

Pero la cosa tuvo que ser resuelta de otro modo, así que agarré una hoja de papel cuadriculada, dibujé el mapa de la parte grande de hielo que tanto me estaba costando, y me fui a mi cama tranquilo a intentar pasarla. Cuando lo logré, enseguida lo intenté en el juego, y realmente se convirtió en el momento digno de ocupar el cuarto lugar… tan es así que hasta pasé de largo y ni obtuve la MO07 que se encuentra por allí.

La Ruta Helada en las ediciones Oro y Plata.

La Ruta Helada, con una mejora estética, en Pokémon Cristal.

La Ruta Helada siempre me gustó, al igual que la Ciudad Endrino y su Guarida Dragón. Más que nada porque eran los lugares inaccesibles a los que tanto trabajo me costó llegar. Siempre me preguntaba ¿cómo será esa ciudad? Y por eso siempre que recorro ese lugar, mientras juego, tengo la sensación de que son los lugares que menos conozco. Pero volviendo a la cueva en sí, en la edición Cristal fue un poco rediseñada y cambiaron sus gráficos, lo que la hace incluso más vistosa. Uno de los tantos lugares emblemáticos de Johto, y pionero en esto de resolver puzzles con pisos resbaladizos, y que tanto se han utilizado en ediciones posteriores de la saga. 

3. Animaciones en Pokémon Cristal.

En los tiempos en los que salió la edición Cristal en Japón, no acostumbraba mucho a entrar a Internet a leer noticias sobre la saga, por lo que la existencia de esta edición comenzó siendo un rumor interno, algo que “me parecía que había leído por ahí”.
Un día me dio por buscarla, cuando aún solamente estaba en japonés, y una de las características que más llamó mi atención fue el hecho de que los sprites tuvieran animaciones, me parecía increíble (¡la de Chikorita me encantaba!), muchísimas ganas tenía de ver todas las animaciones de los 251 pokes que existían hasta la fecha.

Probé el juego en japonés, y no pude avanzar mucho, ya que el emulador no me lo permitía por algún motivo largo de explicar y que no viene al caso. Después se dijo que esta edición no saldría en América, pero por fin, y por suerte, el juego terminó saliendo en Occidente, tanto en inglés como en español. Eliminaron algunas características (como el PCC de Ciudad Trigal, la posibilidad de conseguir la GS Ball y, por lo tanto, a Celebi en el Encinar), pero igual se convirtió en mi juego favorito de la saga.

La posibilidad de atrapar a Celebi en el Encinar es una de las cosas que más se extraña de la versión japonesa del juego.

Por eso este momento ocupa el tercer lugar, porque fue el descubrimiento del que yo considero el mejor juego de Pokémon hasta la fecha, ni los gráficos de última generación ni nada podrá superar al encanto de los gráficos de la saga en la generación del GameBoy Color, con su estilo retro, su música particular, y los escenarios a recorrer, que mezclan la novedad de Johto, con lo nostálgico de Kanto (aunque, curiosamente, en el juego sea al revés, teniendo Kanto un entorno más moderno, y Johto algunas ciudades con más estilo antiguo, con sus torres y demás).

2. El juego post-liga

Las ediciones Roja y Azul se caracterizaban por tener muy pocas cosas que hacer luego de terminado el juego. Solo teníamos la cueva de Ciudad Celeste, en donde se encontraba Mewtwo, y luego hacer cosas que quizás hayamos olvidado, capturar a las aves legendarias, hacer algunos intercambios con personajes del mismo juego, conseguir el Ambar Viejo, etc., pero nada más allá de esas cosas.

En Pokémon Oro y Plata todo esto se expandió, para alegría de muchos (como yo en aquellos tiempos, que tenía mucho tiempo libre y muchas ganas para dedicarle). Las regiones de este juego (y Johto particularmente) contaban con infinidad de lugares que recorrer e investigar una vez que hayamos terminado el juego luego de vencer a Red. Por ejemplo, teníamos la Cueva Oscura, donde podíamos encontrar los Lentes de Sol, y a los escurridizos Wobbufett y Dunsparce, el Monte Mortero (lugar al que ni siquiera era necesario entrar para seguir avanzando en el juego), donde podíamos encontrarnos a un karateka entrenando, nada menos que el líder del Dojo Karate de los juegos anteriores (que nos regalaba a Hitmonlee y Hitmonchan), quien en esta ocasión nos regalaba a Tyrogue. También teníamos las Ruinas Alfa, los secretos de la Cueva Unión, en la cual todos los viernes se escuchaban ruidos provenientes de un Lapras, las Islas Remolino con Lugia, la Torre Hojalata con Ho-Oh, los siete hermanos… hasta el Pozo Slowpoke, aunque pequeño, tenía sus secretos. Estas cosas y muchísimas más, que podrán encontrar en la Información Extra de Oro y Plata, y en la de Cristal también. Sin dudas, estas características fueron la principal inspiración para hacer esas secciones extra, cosas que no se detallan en las guías y que no forman parte de la historia principal del juego, lo que hoy se conoce como “metagame” (si no me equivoco), característica que irían agregando cada vez en más cantidad a medida que iban saliendo más juegos, pero que ya está todo en Internet. En aquella época no era tan así, no había Bulbapedia ni WikiDex, y el acceso a Internet no era tan cotidiano como hoy, así que principalmente estas cosas eran descubiertas por nosotros mismos, y nos incentivaba a seguir investigando, cosa que no ocurre en la actualidad, por tema de ganas y tiempo, teniendo todo en Internet al alcance de la mano.

Al conseguir el Surf, volvimos a Ciudad Cerezo a visitar al pescador de la isla.

En fin, no es tanto la cantidad de cosas para hacer las que ocupan el segundo puesto, sino el hecho de investigarlas y encontrarlas por uno mismo. Con cada descubrimiento nuevo, siempre quedaba la sensación de que siempre faltaba algo más por descubrir, y si bien esas cosas ya se saben, estas versiones siempre tienen algo que no haya visto, ya sea el desempeño de un ataque, o algún evento en particular.

Un día se me dio por explorar la Cueva Oscura, y nos encontramos a este sujeto.

Otro día me pregunté qué habría si voy por el agua en este camino, y me encontré a estas tres entrenadoras.

Si, de casualidad, visitábamos el Mt. Moon los lunes de noche, seríamos testigos de un evento muy particular.

Por eso, el momento en que descubríamos al karateka en la cueva, cuando surfeábamos en lugares especiales para encontrar la Arena Fina o el Gen Loco, cuando encontrábamos a Lapras por primera vez, un viernes, de casualidad, descubrir cómo se movían las cajas del sótano del Centro Comercial de Trigal, y un largo etcétera, todos esos momentos pequeños, en su conjunto, ocupan el segundo puesto de este conteo.

1. La vuelta a Kanto y el Snorlax gigante

El hecho de viajar a todas las locaciones que habíamos visitado en las primeras versiones era algo que se sabía pero no se sabía… me explico, algo había leído, algo sospechaba, pero no estaba del todo seguro, tal como conté en el tercer puesto con la existencia de la edición Crystal. 
Una vez conseguido el Surf, y aventurarse hacia el este del Pueblo Primavera, nos dábamos cuenta de que estábamos en Kanto, pero no podíamos avanzar más allá.
En aquella primera aventura, había pasado por alto la MO Cascada que se encuentra en la Ruta Helada. Así que no tenía forma de avanzar más allá en la cueva de las cataratas Tojho… alguna forma de seguir debía de haber, un camino llevaba a lo que luego descubriría que sería el Mt. Plateado, así que me a recorrer toda la ruta entre ciudad Endrino y la Ruta 29, buscando alguna cueva, algún arbusto que cortar que me abriera camino hacia allí… pero nada.


Al tiempo había encontrado la MO Cascada, no recuerdo si con ayuda o no, y pude pasar al otro lado. Allí, luego de luchar intensamente en la liga (bastante complicadita) se cumplió: nos regalaban tickets para tomarnos un barco…

Y acá debo hacer un paréntesis. Algo que siempre me gustó de estas ediciones es la música, en general. Pero en este punto del juego, la música es realmente excelente. Con la melodía de triunfo al avanzar hacia la liga, y la música del barco y la llegada a Kanto, incluso es la música la que hace maravillarse de todo.
Una vez tomado el barco, empiezan los recuerdos. Recordamos el S.S. Anne con sus camarotes, y luego de realizar ciertas misiones ayudando gente, salimos a Ciudad Carmín… no se puede creer, el ataque de nostalgia es intenso, incluso en aquellos tiempos. Y Kanto ya nos sorprende de lleno con algo característico de los juegos anteriores (y que, de hecho, formó parte de sus diez momentos memorables): el Snorlax durmiente que nos tapa el camino. Pero acá se trata de un Snorlax que ocupa cuatro lugares! Realmente llama mucho la atención.


Y a partir de ahí, todo el recorrido es una lluvia de recuerdos. Si bien visitamos una versión muy reducida de Kanto, igual la cosa se disfruta. Eliminan totalmente la Zona Safari (que al parecer iba a estar presente en un principio), el Bosque Verde (hacen un laberinto de árboles en la Ruta 2 que vagamente tiene la forma del bosque), el Mt. Moon y el Túnel Roca se reducen, se elimina también la Cueva Celeste, etc. etc. etc. pero igual así se disfruta, y se agradece, y este es uno de los motivos por los cuales estas ediciones son mis favoritas, porque son completas, y tienen ese aire retro único e inigualable.

Visitando "la casa del mar", la casa en la que conocíamos a Bill en los juegos anteriores, nos topábamos con una escena bastante peculiar.

El recorrido de Kanto, por nostalgia, es el puesto número 1 de este conteo, ningún otro momento de estos juegos genera tanto como este, y estoy seguro que si dentro de un tiempo vuelvo a jugar a estas versiones, el viaje por Kanto va a ser tan disfrutado como aquella primera vez.

Y esto es todo por ahora. Ahora solo les queda a los lectores que se animen a participar y a contarnos sus propios momentos especiales de estas ediciones, mientras ultimamos detalles para presentar los diez momentos memorables de Pokémon Ruby & Sapphire, en la espera de los remakes para 3DS.


lunes, 24 de noviembre de 2014

Top 10: Momentos memorables de Pokémon Rubí y Zafiro

Mientras disfrutamos de los recién salidos remakes Omega Ruby & Alpha Sapphire, publicamos un nuevo artículo sorpresa en PokÉxtraS.
Si las ediciones Roja, Azul, Oro y Plata fueron las que más disfruté en mis años de infancia y adolescencia, debo admitir que las ediciones Rubí y Zafiro fueron las que más esperé. Nunca antes me había ocurrido con otro juego (ni después, tampoco) de enterarme de su salida y estar pendiente mes a mes a que se acercara la fecha, pensar en posibles equipos, qué starter iba a seleccionar (iba a seleccionar a Torchic porque pensaba que evolucionaría en una imponente ave de fuego estilo Moltres, pero cuando supe que no era así terminé con Mudkip), y detrás de toda esta espera, estaban todas las expectativas. Prácticamente esperaba el juego perfecto, tendría que superar con creces a la edición Cristal, que ya era perfecta (y lo sigue siendo).


Por todo esto, también elegí estas primeras versiones para GameBoy Advance, las ediciones Rubí y Zafiro, para hacer un conteo como el anterior que ya había publicado en el blog sobre las versiones Roja, Azul y Amarilla. ¿Y por qué no tomé también la Esmeralda? Porque considero que a partir de las ediciones de GameBoy Advance la saga de Pokémon cayó en relativa picada a una especie de crisis que nos dio juegos que, si bien me gustaron, no generaron lo mismo que los anteriores, y que repuntó a partir de las ediciones Blanca y Negra. Pokémon Esmeralda es un juego que también me gusta, con novedades interesantes, pero sin embargo no guardo tantos “momentos memorables” como guardo de los juegos anteriores, y ocurre lo mismo con los remakes Rojo Fuego y Verde Hoja. Si bien considero que las ediciones Rubí y Zafiro entran en esta “crisis” a la que me refiero, sí tuve muchos momentos memorables con estas ediciones, sobretodo por el tiempo de espera antes de su salida. Pero mejor comencemos.

10. No ir a Kanto

Si bien se supone que estos conteos con momentos memorables de estos juegos se basan en momentos buenos, positivos, el décimo momento de estas ediciones se trata, en realidad, de un momento algo decepcionante y frustrante.
Pokémon nos tenía mal enseñados: luego de unas increíbles versiones para GameBoy Color, con sistema de día y noche, calendario semanal de eventos, otras regiones que recorrer, etc., muchos esperamos que las versiones nuevas para GameBoy Advance tuvieran estas características, como mínimo, y muchas más.

Si bien el juego nos engaña al comienzo arreglando la hora del reloj de la habitación del protagonista (que sirve más que nada para eventos temporales como el crecimiento de bayas o la subida y bajada de la marea de la Cueva Cardumen), en este juego no existe el día ni la noche… ok, es perdonable. Pero erróneamente pensábamos que, luego de pasada la liga, y con los puertos y barcos que habíamos visto, era claro que habría más aventura, más allá del final del juego, ya queríamos ir nuevamente a Kanto o a Johto… pero no, el juego no tenía más lugares que visitar, y si bien hoy es entendible porque sabemos las limitaciones de los cartuchos, en esa época no éramos conscientes de esas cosas… en este sentido, las ediciones Rubí y Zafiro fueron algo decepcionantes.

Obviamente, esta imagen es falsa... pero hubiese sido genial...

Pero igual, esa molestia pasó y estos juegos se convirtieron en una de las versiones que más disfruté, no tanto como las de GameBoy Color, pero sí más que las posteriores. Podríamos recorrer Kanto años después con gráficos totalmente renovados en las ediciones Rojo Fuego y Verde Hoja, y fin del tema. Pero igual, esta pequeña decepción forma parte del conteo, en el décimo puesto, como un recordatorio de las expectativas altísimas que puse en estos juegos siendo niño, y que al final no se cumplieron.

9. Pinturas

Luego de haber disfrutado las ediciones Oro y Plata, con una cantidad enorme de misiones para hacer una vez acabado el juego (que fueron las que inspiraron a las secciones de Información Extra de este mismo blog), era esperable que las nuevas versiones de GameBoy Advance presentaran un “metagame” más extenso e interesante.

La ausencia de la posibilidad de viajar a Kanto y Johto fue una decepción, como comenté en el momento anterior, pero una decepción más bien inocente.
Sin embargo, las esperanzas no estaban perdidas, y Hoenn nos presentaba una cantidad considerable de lugares que descubrir e investigar, como la misteriosa Cueva Cardumen, la guarida de los Bagon en la Cascada Meteoro, el Beldum que nos regalan en Ciudad Algaria, algunos accesibles solo por eventos especiales como la Isla del Sur, y un sinfín de etcéteras.

Pero el momento que ocupa el noveno lugar refiere a un lugar que me partió la cabeza por mucho tiempo, y refiere al Museo de Ciudad Calagua, en el segundo piso, que nos presentaba una habitación llena de cuadros en blanco, vacíos, los cuales, obviamente, se conseguirían luego de cumplir ciertas misiones, pero, ¿qué misiones?


Al tiempo, con ayuda de internet, vi una foto de ese mismo lugar con todos los cuadros colocados, y fue una sorpresa. Si bien el método para conseguir los cuadros no es nada del otro mundo (solo hay que ser brillante en los concursos), los mismos sirvieron de incentivo para investigar una y otra vez a esta excelente región.


Por esto las pinturas de este museo ocupan el noveno lugar del conteo. Porque por mucho tiempo fueron la prueba de que este juego aún tenía muchas cosas por descubrir.

8. Melodías conocidas 

Cuando hablamos de los 10 momentos más memorables de Pokémon Rojo, Azul y Amarillo, coloqué el pasaje por el S.S. Anne del juego como uno de los mejores momentos de la aventura, y uno de los toques especiales de dicho momento era la música:


El museo oceánico de Ciudad Portual siempre me gustó porque era todo un rejunte de guiños a momentos y características de los juegos anteriores. Allí, encontrábamos muestras de las aguas de Kanto y Johto, además de que aprendíamos algunas cosas interesantes científicamente reales de la temática, y una maqueta del mismísimo ya mítico S.S. Anne.


Además de esto, este es un gran momento del juego por el simple hecho de que la música es una remasterización de la melodía del mismo S.S. Anne en las versiones Roja y Azul, y como les he dicho en más de una oportunidad, es una pieza musical que me encanta. Con eso basta.


7. Paseo en barco.

En este puesto me decidí por un momento que, si bien no es la gran cosa, para nada, es una curiosidad, y es la primera vez en toda la saga en la que se produce un evento de este tipo.

En sí, como ya dije, no es la gran cosa, pero sin embargo se trata de algo interesante, que representa una sub-trama dentro del juego, que gira en torno al señor Arenque y a su inseparable Wingull llamado Peeko.


A estos singulares personajes los conocemos en el túnel Fervegal, aquella cueva característica por su tonalidad verde/amarillenta y su niebla constante, habitada únicamente por Whismur, donde el equipo malo del juego (ya sea el Magma o el Aqua, dependiendo de la edición que estén jugando) secuestra a Peeko, y el capitán nos pide ayuda, y por ayudarlo, el nuevo amigo nos estará debiendo un favor.

Luego de esto, nos damos cuenta que el capitán vive en esa casa vacía que encontramos un tiempo antes, antes de adentrarse en el Bosque Petalia, y allí lo veremos de nuevo corriendo por todos lados con su inseparable amigo Pokémon.
Momento de saldar la deuda, el capitán nos hace el favor de llevarnos al Pueblo Azuliza, esencial para permitirnos continuar con nuestra aventura.


Así que este es el momento número 7, el paseo en barco que nos abre nuevos horizontes, adentrándonos un poco en la trama, conociendo personajes nuevos, y paseando por una ruta larga de agua en la que luego tendremos que investigar surfeando (este juego contiene, si no me equivoco, las más grandes –y desesperantes- extensiones de agua de toda la saga, al encontrarse en una isla).

A modo de curiosidad, una vez acabada la liga y desbloqueando la posibilidad de viajar en el S. S. Marea, descubriremos que el señor Arenque ha sido nombrado capitán del barco.

6. Túnel Fervegal y la Cascada Meteoro

Bueno, ya hablé de una de estas cuevas en el momento anterior, pero me pareció merecedora de un momento propio ya que es una magnífica prueba de la evolución gráfica a la que se estaba adaptando la saga en su salto al GameBoy Advance.

Ya saben, en las ediciones de GameBoy, las cuevas no destacan mucho entre sí, teniendo todas un aspecto gráfico bastante similar, aunque en la edición Crystal destaca mucho la Ruta Helada (que fue remodelada para esta edición en particular).
Y si bien en estas nuevas ediciones hay otras tantas cuevas cuyo diseño, aunque bueno, no escapan de lo que es el estilo rocoso amarronado, hay dos cuevas en particular que quedarán grabadas en la retina de todo jugador que se aventure a atravesar esta región de Hoenn.

La primera de ellas es en realidad un túnel cavado por humanos, que une las ciudades Férrica y Verdegal, llamado justamente Túnel Fervergal, que no está terminado porque notaron que la maquinaria y demás acciones humanas anti-naturales repercutía negativamente en la vida de los Pokémon de la zona, en los Whismur principalmente.


Lo curioso es que el túnel no está terminado, y en él conoceremos a una pareja de ambas ciudades que no puede verse por este motivo, y que quisieran que el túnel se finalice para poder verse más seguido, sin necesidad de dar toda la vuelta en el mapa.
Será nuestro trabajo usar el Golpe Roca para poder destrozar los últimos obstáculos, y así poder unir a la pareja, y tener una vía rápida para pasar de una parte de Hoenn a otra.

La cueva tiene un anexo en el cual se podrá salir a un lugar en el que se encuentran las Gafas de Sol, y unos cuantos lugares bien escondidos para hacer nuestra base secreta.
El interés de este túnel no va más allá de eso, pero es su destacable diseño el que hace que conocerlo por primera vez sea un momento memorable del juego.

La otra cueva que restalta en el juego es la Cascada Meteoro, una cueva de un llamativo color dorado, llena de cráteres, Pokémon raros como Solrock, Lunatone, y en un área bastante profunda, Bagon.


En ella también tendremos un encuentro con el equipo malvado del juego, y es bastante más grande que el túnel Fervegal, con más áreas que explorar y algunos lugares accesibles solamente con el Surf. Obviamente, en esta cueva con este nombre, no puede faltar la Piedra Lunar.


En la edición Esmeralda la cueva cambia su llamativo color amarillo por un violeta, que si bien queda igual de bien, no es tan admirable como el amarillo original. Cambio de color, quizás, para hacerla parecer más oscura.

Cascada Meteoro, versión Esmeralda.

Obviamente que Hoenn cuenta con otras tantas cuevas interesantes para recorrer, pero que estéticamente tienen la peculiaridad de estas. Tenemos la Cueva Granito, donde encontraremos monstruos valiosos como Aron o Sableye, la Cueva Cardumen, que tiene la particularidad de que si la visitamos cada tanto tiempo, la marea bajará y nos permitirá acceder a sus profundidades, o alguna que otra cueva submarina, sin mencionar la infaltable Calle Victoria.

5. La Ruta 113

Esta es la ruta más al norte de Hoenn, y se encuentra entre el desierto (al que, cuando llegamos por primera vez, no podemos acceder) y el Pueblo Pardal.
Quizás se pregunten cómo puede una ruta en sí ocupar un puesto de la lista, o qué puede tener de especial una ruta, y la respuesta es que todo.

La Ruta 113 se caracteriza por encontrarse cerca del volcán de Hoenn, y por lo tanto, está en una constante lluvia de ceniza que pinta toda la ruta de un gris amarillento.
Es curioso ver cómo a medida que caminamos por la hierba alta, la misma se va “limpiando” de esta ceniza y recuperando su característico color verde.


En esta ruta, encontraremos muchos niños ninja con los cuales pelear, muchos de ellos escondidos bajo las cenizas. Además, encontraremos la casa del vidriero, un personaje que tiene un taller que permitirá crear objetos de vidrio a partir de la ceniza, y nos regalará el Saco de Hollín, con el cual podremos recoger cenizas caminando por la hierba alta, para poder obtener flautas de vidrio.


Pero más allá de lo gráfico, la característica que hace que esta ruta obtenga esta posición es la música. La Ruta 113 tiene una de las mejores melodías del juego, y quizás de la saga, y no sé por qué razón, esta melodía más que ninguna, fue de las que más se me quedaron grabadas y más representan estas versiones para mí.


Por todos estos motivos, el pasaje por la Ruta 113 se convierte en el quinto mejor momento de este conteo.

4. Nao Abandonada

La Nao Abandonada es un barco encallado que aparece en la Ruta 108, y lo vemos por primera vez cuando el señor Arenque nos está llevando en barco desde Pueblo Azuliza a Ciudad Portual.


Este momento, para mí, es comparable con el del Snorlax comentado en los 10 momentos de las versiones Roja y Azul, y con esto me refiero a que nos encontramos con un lugar al que no podemos acceder en un primer momento, pero que sabemos que más adelante podremos acceder. Cruzar ese barco, y entrar en él, fue algo que me generó mucha curiosidad cuando lo vi por primera vez. Es cierto que por dentro es bastante pequeño para mi gusto, pero sin dudas es un gran momento.


Es interesante entrar a investigarla, descubrir los pasajes ocultos que tiene, y los objetos extraños que se encuentran allí. Es una de las más entretenidas misiones “post-liga” que no tienen nada que ver con la trama principal.

3. Subir al volcán

Lo que hay que tener en cuenta para poder entender todos estos momentos es el contexto en el que estábamos en esa época en lo que refería a juegos de las consolas portátiles de Nintendo, y no solo eso, sino a lo que era Pokémon en su momento.
Luego de la salida del Nintendo DS y los primeros pasos de Pokémon en el 3D (hasta la salida de las versiones X e Y, donde el 3D fue total) es claro que las ediciones en 2D han quedado un poco obsoletas. Si bien las versiones de GameBoy Color, con sus gráficos “retro” aún tienen un encanto enorme, las versiones de GameBoy Advance, en mi opinión, son las que peor han envejecido, más aun teniendo en cuenta que las primeras versiones de DS son similares, gráficamente, pero “mejorcitas”.


Con toda esta perorata voy a este momento que ocupa el tercer lugar, y el mismo no es más que una escena de transición entre un lugar y otro. Podría compararla, por ejemplo, con la escena de cuando el S.S. Anne se marcha de Ciudad Carmín en las ediciones Roja y Azul, o cuando viajamos en el tren de las ediciones Oro, Plata y Cristal. Pero teniendo en cuenta que esta vez estábamos viendo el potencial del GameBoy Advance, la escena que ocupa este momento se convirtió en mi favorita de todo el juego. Me refiero a la escena en la que el protagonista sube, a través de un teleférico, al Monte Pírico, el volcán de la región de Hoenn.

Todo en este momento es memorable. Los gráficos coloridos, el movimiento del escenario, y la música. Es simple, pero muy memorable. Ver una escena así en esa época era igual de maravilloso que otras cosas que nos presentaron estas versiones de GameBoy Advance, y que hoy son tan insignificantes.


(el video es de Pokémon Esmeralda)

2. Azurill y Wynaut

Cada vez que se presenta una nueva generación, lo que siempre espero con curiosidad son las nuevas evoluciones y pre-evoluciones que presentarán. La segunda y cuarta generación se caracterizaron por tener gran cantidad de estas criaturas, la quinta no fue tan así, y la sexta solamente tuvo una (Sylveon, si no contamos las mega-evoluciones). Pero la tercera generación hizo un amague, dos de los primeros pokes nuevos en ser presentados fueron, justamente, pre-evoluciones de pokes viejos, y por eso llegué a pensar que habrían más, pero no fue así, pero, pero es nada, y por eso estos dos nuevos Pokémon ocupan el segundo puesto de los momentos inolvidables referidos a Pokémon Rubí y Zafiro: la presentación de Azurill y Wynaut.

Afortunadamente, la cuarta generación subsanó este amague, presentando una gran cantidad de evoluciones y preevoluciones de monstruos de las generaciones anteriores.


Imágenes de los juegos durante la etapa de desarrollo. En las cuales, además de deleitarnos viendo el apartado visual de los nuevos juegos y esos extraños Pokémon nuevos, nos maravillábamos descubriendo esas obvias preevoluciones de Marill y Wobbuffet

1. Huellas, reflejos y sombras.

Y para el primer puesto elegí, justamente, lo primero que vimos de estas ediciones, las primeras fotos en salir a la luz (que son las que coloqué aquí debajo), mostrando lo que era el juego en la parte de exploración (tuvimos que esperar un tiempito más para ver fotos del juego en el sistema de batallas).
No por nada los desarrolladores publicaron tres fotos en particular, y en cada una de ellas se veía algo nuevo e interesante que, si bien en la actualidad no llama la atención para nada, en esa época era un bombazo, lo que resulta cómico, que con tan poco nos hayamos maravillado tanto.

Me refiero a las tres fotos promocionales que mostraban al protagonista de estos juegos caminando por diferentes lugares, una playa, un puente y una pradera, destacando en cada uno de estos lugares una característica que mostraba cómo el pasaje del personaje por esos lugares “interactuaba” con el entorno: en la imagen de la playa veíamos cómo iba dejando huellas en la arena, en la del puente se podía ver la sombra debajo, y en la de la pradera, el personaje caminaba por un charco de agua en el que se veía claramente su reflejo.


Esas tres fotos en particular me encantaron, y nos mostraba que las ediciones de GameBoy Advance no decepcionarían para nada, el salto generacional gráfico se aprovecharía excelentemente con un apartado visual muy bueno, que si bien hoy ya nos resulta obsoleto y plano (eclipsado totalmente por gráficos de la cuarta generación), en su momento nos parecían excelentes.

Más adelante salieron otras fotos, mostrando el muelle del Pueblo Azuliza (en el que el agua se ve diferente, y aparece un personaje con diseño beta), y otra en Ciudad Férrica, frente al edificio de Devon S. A. Aunque aumentaban el hype, no lo hicieron tanto como las primeras tres.


¿Y por qué este fue el momento que ocupa el primer puesto? Porque con las ediciones Rubí y Zafiro tengo una relación de amor-odio. 
Realmente estuve todo el año 2002 esperando a que salieran, sin mencionar todo el tiempo antes de ese año en el que estaba seguro de que, con la salida del GameBoy Advance, Pokémon daría un salto que significaría mejoras de todo tipo.
Pues bien, ese 2002 siendo un niño grande, se hizo bastante largo, buscando en internet fotos nuevas de los juegos, adelantos, ideando posibles equipos, conociendo a los starters y decidiendo empezar con Torchic (es que vamos, un pajarito de fuego debe evolucionar en un ave de fuego al mejor estilo Moltres, pero no, al jugarlo por primera vez decidí usar a Mudkip) y demás.


Para la fecha de salida, pude conseguir los roms un tiempo antes, al menos para darle una probadita inicial al juego, con un emulador que se veía lento, y con errores en los colores, prácticamente injugable, pero igual lo jugaba, era lo que más quería hacer en ese entonces, hasta que por un error del mismo emulador, no pude avanzar más allá de la Cueva Granito… La cosa es que terminé el juego en japonés de cabo a rabo (cosa que hoy no haría de ninguna manera), para luego volver a jugarlo en inglés… cuando salió en Español, ya no estaba tan emocionado por jugarlo…

Y bueno, esa es la parte del “amor” por estas ediciones… y la parte del “odio” dejémosla para ESTE ARTÍCULO, ya que acá estamos para recordar los mejores momentos de estos juegos.

Y así termina esta serie de artículos nostalgiosos sobre los mejores momentos brindados por las primeras ediciones de Pokémon. ¿Que por qué no hago más artículos de estos con las ediciones posteriores? Porque si bien fueron juegos que jugué, me gustan, y disfruté, no fueron juegos en los que profundicé tanto ni jugué tantas veces como para haber vivido tantas experiencias como con las tres primeras generaciones. Básicamente, jugué a las ediciones de GameBoy y GameBoy Color cuando aún iba a la escuela, lo que significaba MUCHO tiempo libre, MUCHA paciencia, y pocas actividades que hacer. En esa época disfruté de estos juegos de una forma que jamás volveré a disfrutar, aunque quiera, por falta de tiempo y paciencia. Las ganas de conocer estos juegos totalmente, y la única forma de hacerlo era investigando uno mismo. Hoy, sale el juego, y a las pocas semanas ya está todo en internet. Y con la tercera generación, como ya dije, influye mucho ese tiempo de espera que duró más de un año. Ya con los remakes de las ediciones Rojo y Azul, juegos que si bien disfruté mucho, ya no se cuentan tantos “recuerdos memorables” como para hacer un top 10.
Espero que hayan disfrutado de esta tanda de artículos dedicados a los recuerdos de las primeras ediciones de Pokémon.
Nos leeremos pronto con más artículos, y recuerden que pueden compartir en los comentarios sus propios momentos memorables.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...